LAS TRANSFORMACIONES SOCIODEMOGRÁFICAS Y LA VULNERABILIDAD EN LOS PROCESOS DE LARGA DURACIÓN

THE TRANSFORMATIONS SOCIODEMOGRÁFICAS AND THE VULNERABILITY IN THE PROCESSES OF LONG DURATION

(x)L

Anterior

Siguiente

 

b. La transición urbana y de la movilidad

La transición urbana se explica por el aumento sostenido de la proporción de población urbana y el estancamiento demográfico de las áreas rurales, que es acompañado por un cambio de las conductas de movilidad (traslado entre las ciudades y dentro de ellas). Por otra parte, la fecundidad, la mortalidad, las migraciones y las complejas interacciones entre población, medio ambiente y organización económica definen los patrones de distribución de la población y la ocupación del territorio. La migración forma parte de la historia de esa ocupación y del comportamiento de las personas cuando no encuentran oportunidades para satisfacer sus necesidades.

La urbanización acelerada y las elevadas proporciones de población viviendo en las ciudades son características inherentes al siglo XX. Por su importancia demográfica, sus causas y sus consecuencias, dicho fenómeno puede ser considerado como un proceso de redistribución espacial. El paso de una situación con predominio rural hacia 1950 a otra con mayoría urbana es una de las más destacadas expresiones de los profundos cambios provocados por la redistribución espacial. A mediados del Siglo XX, en América Latina, la población urbana alcanzaba al 40%, mientras que en la segunda mitad del siglo esta situación consolida a la región como la más urbanizada del mundo con valores que superan el 75% a pesar de la desaceleración del ritmo de crecimiento de dicha población. (Rodríguez Vignoli, 2002)

Los riesgos relacionados con las distintas etapas de la transición urbana y de la movilidad se sintetizan en las imágenes de “colapso urbano” y “desierto rural”. La migración rural-urbana encierra una serie de situaciones desfavorables tanto para las áreas urbanas como para los propios migrantes que sufren situaciones de incertidumbre y de fragilidad en su inserción al medio. Por otra parte el despoblamiento del campo es otro riesgo que se debe enfrentar en las etapas iniciales de la transición urbana, aunque la población rural continúa expandiéndose como resultado del crecimiento natural más elevado. En etapas más avanzadas de esa transición se observa que los riesgos y problemas de la sociedad se “urbanizan” a través de la aparición de otros fenómenos como la criminalidad, la contaminación, la violencia, riesgos contingentes que pueden desaparecer. Al mismo tiempo, y en etapas posteriores se pueden promover aspectos positivos como el “bono demográfico” a causa de la selectividad migratoria, aunque la urbanización modifica el perfil de los riesgos sociales, generándose riesgos sociodemográficos como la segregación residencial y el crecimiento desordenado. (Busso, 2002)

En síntesis, independientemente de la etapa de transición urbana que se trate, la localización de la población conduce a la existencia de dos riesgos fundamentales: la dispersión de la población rural con la proliferación de ciudades de pequeño tamaño y la instalación de las personas en áreas precarias o expuestas a problemas ambientales.

Algunos de los riesgos urbanos se vinculan con la organización de los sistemas primados de ciudades o ciudades grandes con predominio de riesgos sociodemográficos relacionados con la localización y la movilidad dentro de las ciudades.

En numerosos sistemas urbanos de América Latina sobresalen las ciudades grandes y su presencia tiene raíces históricas. La vocación urbana de los conquistadores provocó la fundación de ciudades con funciones de defensa y poder político - económico. En el año 2000 el número de ciudades de más de un millón de habitantes alcanzaba a las 49; de ellas, 7 urbes superaban los 5 millones y 4 los 10 millones. Asimismo la evolución de la población de las ciudades fue acelerada y no cabe duda que ellas jugaron un papel importante en el proceso de redistribución de la población a través de la transferencia de personas del campo a la ciudad por procesos migratorios. La elevada concentración de población en las ciudades principales es un atributo de los sistemas urbanos de los países subdesarrollados (primacía urbana). (Rodríguez Vignoli, 2002)

El proceso de urbanización en los países de Latinoamérica tiene las siguientes características hasta 1970: alto crecimiento demográfico debido a la alta fecundidad y a la importante migración campo-ciudad, la reclasificación de los espacios rurales y a la tendencia de la concentración de la población en las ciudades grandes. A partir de 1980 se observan cambios debido principalmente a la disminución de los niveles de fecundidad y a la reducción de la migración rural, que permitieron la desconcentración de las áreas metropolitanas y el incremento de las ciudades intermedias. (Pinto da Cunha, 2002)

Estas últimas ciudades son uno de los componentes más destacados y dinámicos del sistema urbano (entre 50 mil y un millón de habitantes). La cantidad y heterogeneidad de las mismas dificultan los análisis detallados, a la vez que son afectadas muy rápidamente por sucesos puntuales como inundaciones, instalación o cierre de industrias, flujos migratorios, entre otros.

En otro orden de cosas el despoblamiento de las áreas centrales, la segregación residencial o la ocupación de tierras suburbanas expuestas a todo tipo de riesgos se relacionan con la conectividad y la precariedad de los servicios. No es un fenómeno nuevo que el ritmo de crecimiento de las periferias urbanas es mucho más intenso que la zona central; las fuerzas que conducen a esta situación están relacionadas con la saturación del espacio central, el elevado costo de los terrenos o la ocupación paulatina del centro por funciones productivas o comerciales. Pero esa expansión periférica difiere de las características de suburbanización de países desarrollados, mientras que en estos se reserva la zona central para la instalación de actividades no residenciales y grupos pobres o segregados y las áreas suburbanas para grupos acomodados, en los países latinoamericanos son las periferias ampliadas las que albergan a los más pobres o a los migrantes rurales, que son los responsables de la ampliación de los suburbios.

La expansión se debe además a la demanda habitacional insatisfecha (instalaciones espontáneas, invasiones) a la erradicación forzosa de asentamientos, a programas de vivienda construidas donde los terrenos son más baratos, que acumulan deficiencias y postergaciones (niveles de vida inferiores a los promedios, equipamiento escaso, deficitaria accesibilidad y precariedad de los transportes, vulnerabilidad ambiental, riesgos naturales, gastos en desplazamientos, etc.).

El asentamiento precario es una forma de hábitat generado por las dificultades para acceder a la propiedad de los terrenos urbanos (ocupación informal) en áreas con riesgo ambiental, en terrenos públicos que provocan la inseguridad de la tenencia, déficit de los servicios básicos, riesgo sanitario, entre otros. Una gran proporción de los hogares tiene la combinación de dos factores de vulnerabilidad: un bajo nivel del jefe del hogar y alta dependencia económica, que implica también riesgo para la salud. (Arriagada Luco, 2003)

El hacinamiento definido como el problema de sobrecarga del parque habitacional causado por el elevado número de habitantes en las viviendas respecto a la cantidad de habitaciones (tres o más personas por cuarto destinado a dormitorio) tiene los peores índices en los sectores con transición rezagada. Es destacable notar que el hacinamiento es un factor que interfiere en la adquisición de capital educativo de las personas y favorece al crecimiento de la pobreza. (Arriagada Luco, 2003).

A medida que avanzaron la transición urbana y la transición demográfica se transitó hacia una reducción del crecimiento de las ciudades más grandes, aunque estas siguen conteniendo a gran parte de la población total y urbana. Las mayores aglomeraciones de los países latinoamericanos muestran una expansión demográfica importante de las áreas periféricas, mientras las áreas centrales reducen su crecimiento. Ello no se debe a la reducción de la migración rural ni al descenso del crecimiento vegetativo, sino a los procesos de redistribución dentro de las ciudades de magnitud y complejidad crecientes. Actualmente y en las urbes de mayor tamaño, el proceso de segregación residencial hacia las áreas alejadas es un denominador común, desde finales del siglo XX.

El proceso de transición urbana conlleva un descenso sostenido de la fecundidad y la mortalidad, aunque en las áreas con una fase incipiente de ese proceso se complica el panorama pues se registran altos niveles de crecimiento demográfico y rural con un bajo desarrollo socioeconómico. Esto último, unido a los serios problemas de dispersión y aislamiento continúa en las fases más avanzadas de la transición.

A partir de las diferencias entre los hogares urbanos y rurales, pobres y no pobres, en el trabajo de Busso (2002, 53-58) se identifican cinco formas básicas de vulnerabilidad en una sociedad: Vulnerabilidad alta (VA), vulnerabilidad media-alta (VMA), vulnerabilidad media (VM), vulnerabilidad media-baja (VMB) y vulnerabilidad baja (VB). Las características básicas se sintetizan el siguiente cuadro:

  Cuadro Nº2: Vulnerabilidad de los hogares: características y políticas de mejoramiento

Vulnerabilidad de la población

Rasgos preponderantes

Medidas de mejoramiento

 

 

 
 
 
 
 
 
 
Vulnerabilidad alta

·        Elevado crecimiento natural

·        Índice de masculinidad  elevado

·        Mano de obra urbana de origen rural no calificada

·        Predominio de actividades primarias

·        Existencia de dos o más NBI

·         Hacinamiento de los hogares

·        Pobreza rural

·        Elevados niveles de migración  rural-urbana

·        Altos índices de dependencia

·        Elevada mortalidad, desnutrición y mortalidad infantil, en la niñez y materna.

·        Alta fecundidad  en edades adolescentes

·        Baja edad media

·        Alta deserción escolar y analfabetismo

·        Existencia de familias numerosas

·        Baja calidad de las viviendas y deficiencia en la infraestructura de servicios y equipamiento

 

·        Disponibilidad y acceso a la vivienda

·         Utilización de áreas de menor riesgo para la localización residencial Facilidad de acceso a los servicios sociales básicos

·         Acceso y calidad de la educación básica

·         Cuidado de la salud y nutrición

·        Difusión de métodos anticonceptivos

·         Creación de empleos

 

 

 

 

Vulnerabilidad  Media - Alta

·        Pobreza  urbana

·        Proliferación de la marginalidad urbana

·        Carencia en la infraestructura de servicios básicos y de equipamiento

·        Hacinamiento y deterioro de la viviendas

·        Alta fecundidad y  mortalidad

·        Deficiencias en la seguridad social

·        Altos índices de dependencia

·        Desocupación y subocupación

·        Educación incompleta

 

·       Mejoramiento y acceso a la propiedad de la vivienda

·        Aplicación de planes urbanos

·        Facilidad de acceso a los servicios

·        Prevención y Salud reproductiva

·        Acceso a la educación básica

·        Creación de empleo

·        Planificación familiar responsable

 

 

 

 

Vulnerabilidad Media

·        Alta desocupación urbana

·       Pobres urbanos, cercanos a la línea de pobreza

·        Escasa inserción de los pobres rurales

·        Educación incompleta

·        Predominio de trabajo informal

·        Tasa de Mortalidad  media – alta

 

·        Planificación urbana

·        Localización residencial en áreas de menor riesgo

·        Creación de  empleos

·        Planificación familiar responsable

·        Facilidad de acceso a los servicios sociales básicos

·        Aumento de la calidad educativa

·       Acceso a la educación sexual y reproductiva

 

 

Vulnerabilidad Media - Baja

·        Elevada  Población  urbana

·       Mayor incidencia de hogares con adultos mayores

·        Bajos niveles de  masculinidad

·       Valores de Edad media más alta (23-24 años)

·        Ingresos por sobre la línea de pobreza

·        Posibilidad de obtener vivienda propia

·       Trabajo asalariado del sector servicios y comercio.

 

·        Creación de empleos

·       Acceso y calidad de la educación básica y superior

·        Difusión de la práctica del ahorro

·        Seguridad social

·        Acceso a los créditos

 

 

Vulnerabilidad Baja

·        Elevada proporción de población urbana

·        Baja mortalidad infantil y de la niñez

·        Población sin NBI

·        Ingresos altos

·        Acceso a viviendas propia  con servicios completos

·        Educación completa

·        Profesionales jóvenes y adultos

·        Población activa dedicada a actividades terciarias

·        Mayor seguridad y previsión

·        Aumento de los riesgos asociados a la vida urbana

·        Cuidado del medio ambiente

·        Atención de la tercera edad

·        Acceso a complejos asistenciales de alta complejidad

·        Seguridad social

·        Inversión social

·          Mayor propensión al ahorro

·        Formación de grupos sociales

 

 
 

  ANTERIOR  

 3 de 5  SIGUIENTE 


Instituto de Geografía (IGUNNE)

Facultad de Humanidades - UNNE

Av. Las Heras 727 - Resistencia - Chaco (CP 3500)

República Argentina

TelFax Nº (+54) 3722 - 446958:  (Int.316)

Correo electrónico: geogra@hum.unne.edu.ar